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Hablamos con el gerente de la Asociación Nacional de Empresas de Turismo Activo sobre los accidentes ocurridos en los últimos meses durante la práctica del puenting en Granada y Cantabria. La falta de una regulación de estas actividades deja veda libre a cualquier persona para crear una empresa de deportes de aventura y contratar a personas sin titulación como trabajadores. Además, en caso de accidente, puede que las pólizas de seguro que haya contratado la empresa no cubran el accidente por haberse incumplido la normativa, y la indemnización del cliente quede pendiente de la incierta solvencia económica del guía y de la empresa.

Este verano han tenido lugar dos accidentes mortales relacionados con la práctica del puenting, uno en Cantabria y otro en Granada. Ambos han sido presuntamente, según la información disponible hasta ahora, debido a fallos de seguridad. El primero, en Lanjarón, Granada, ocurrió cuando la joven que saltó golpeó la pared de un puente viejo que había debajo y quedó malherida. Los cuerpos de seguridad fueron a rescatarla, pero ya era demasiado tarde. El segundo, ocurrió hace pocos días en Virgen de la Peña, Cantabria. La joven holandesa de 17 años saltó, según ha declarado la empresa a diversos medios de comunicación, debido a un malentendido lingüístico al oír al monitor decir “No jump!”; ella entendió “Now jump!” y se tiró sin estar asegurada desde 32 metros de altura. Es evidente, matices lingüísticos aparte, que no se estaba siguiendo (presuntamente) el protocolo de seguridad que se debe seguir en una actividad de este tipo donde los clientes deben estar asegurados en todo momento a una “línea de vida”  y solo pueden soltarse de esta (para saltar) bajo la supervisión del guía, una vez ha comprobado este que la instalación está perfectamente preparada para realizar el puenting.

Desde hace tiempo las empresas, trabajadores y clientes de los deportes de turismo activo piden que haya una regulación para la creación de empresas de este tipo, así como para la contratación del personal. Hasta ahora, no están reguladas por decretos todas las comunidades autónomas. Para que nos explique la situación hablamos conPedro Carrasco gerente de ANETA (Asociación Nacional de Empresas de Turismo Activo). En esta entrevista Pedro nos muestra su preocupación por estos accidentes y por la mala imagen que crea en el sector. Ésta frase de alguna manera resume su visión:

“Quisiéramos recalcar que es necesario que haya una norma, que la administración colabore para superar este problema regulatorio a nivel nacional. No queremos transmitir una idea de dejadez ni inseguridad. Estos accidentes no sólo son responsabilidad de la empresa, también son responsabilidad a nivel de la Administración. Buscamos una coordinación de esfuerzos.”

“Un accidente denota fallos en los procedimientos de seguridad”

¿Qué impresión tienes del accidente mortal de puenting que ha tenido lugar hace pocos días en Cantabria?
A priori, un accidente denota fallos en los procedimientos de seguridad. Parece que ha habido un fallo en el sistema de aseguramiento de la gente que iba a saltar; sabemos que el cliente siempre tiene que estar sujeto o asegurado a alguna cuerda o sistema que valga de anclaje. A priori parece que esto ha fallado.

Parece que el puente en que ha tenido lugar este accidente en Cantabria tiene un acceso delicado…
El acceso al punto de salto tiene cierto riesgo, porque hay que ascender unos metros por la parte superior de un arco de cemento, y parece ser que los jóvenes subían sin estar asegurados sujetándose a una cuerda con nudos. Como empresas y como sector estamos de acuerdo en que el riesgo cero no existe, pero hay que buscar el mayor nivel de seguridad posible. Está claro que, aparentemente, en este caso no se ha conseguido, se podían haber hecho muchas más cosas. Después de aplicar las mejores medidas de seguridad posible, siempre puede haber fallos, pero la probabilidad de sufrir un accidente se ha reducido muchísimo. El puenting en sí mismo puede provocar lesiones leves, y por eso existen los seguros, es un riesgo que el cliente asume. Lo que no asume es un mal montaje o un mal procedimiento de trabajo.

“Ese accidente no se hubiera producido si en todo momento hubieran estado asegurados en un anclaje de seguridad”

La empresa alega que hubo un malentendido lingüístico…
Puede ser, pero ese accidente no se hubiera producido si en todo momento hubieran estado asegurados en un anclaje de seguridad. El cliente está nervioso, tiene un montón de adrenalina encima y puede entender otras cosas, es normal; por eso siempre tiene que estar anclado y las instrucciones deben ser claras y escuetas. Hay que tener en cuenta las sensaciones de la gente. No puedes tener al cliente sin anclar.

“En Cantabria está en vigor un decreto de 1997, que fue parcialmente derogado en 2010, y está obsoleto”

¿Hay alguna regulación para el puenting en España?
Ni para el puenting ni para muchas actividades de turismo activo. Hay comunidades con decretos sobre el turismo activo, y son muy genéricos. Tienen que ver con personal, seguros, equipo y material homologado, plan de emergencia, etc. Los decretos no exigen ningún procedimiento específico de seguridad, ni a nivel de la empresa, ni a nivel de las actividades concretas. Por ejemplo, en Cantabria está en vigor el Decreto del Gobierno 31/1997, que fue parcialmente derogado en 2010, y básicamente habla de la documentación que hay que aportar para registrarse como empresa de turismo activo, nada más; está obsoleto. Me consta que la Asociación de Turismo Activo y Albergues de Cantabria (ACANTA), afiliada a ANETA, ha mantenido negociaciones con la Dirección General de Turismo del Gobierno de Cantabria desde diciembre de 2014, y les presentó un proyecto de decreto regulador de las empresas de turismo activo mucho más específico que el vigente, pero inexplicablemente sigue paralizado. Los accidentes han tenido repercusión internacional, ya que eran víctimas extranjeras, y esta situación sólo se puede compensar mejorando los sistemas de gestión de la seguridad en el turismo activo.

“Tampoco existe una formación específica para el puenting, no hay un estándar de cómo y dónde se debe montar, ni qué materiales utilizar”

Podemos ver que las administraciones no tienen el interés, el conocimiento o la capacidad de regular estas actividades y controlar o inspeccionar a las empresas sobre el terreno, pero es imprescindible y urgente abordar esta tarea y en las asociaciones autonómicas de empresas de turismo activo de toda España hay grandes profesionales, con mucha experiencia en las distintas actividades, que pueden aportar un conocimiento muy valioso para establecer unos buenos estándares de seguridad. Tampoco existe una formación específica para el puenting, no hay un estándar de cómo y dónde se debe montar un puenting, ni qué materiales utilizar. Depende de la empresa que lo gestione, y unas tienen personal y procedimientos de seguridad adecuados, y otras, como lamentablemente hemos visto, no.

¿Qué otras actividades carecen de una titulación oficial?
Las innovadoras o aquellas que no están incluidas en el marco de las federaciones deportivas y el Consejo Superior de Deportes, como el paintball, para ellas no hay titulación. Las vías ferratas no estaban cubiertas hasta hace poco, aunque el criterio admitido en la Asociación Española de Guías de Montaña es que podían hacerlo los guías de alta montaña, barrancos y escalada, y la próxima reforma de los títulos de Técnico Deportivo de estas especialidades lo recogerá en sus respectivos programas formativos. Ninguna actividad de motor tiene formación específica para capacitar a los monitores para dirigir a un grupo de clientes, como los quads o las motos de nieve. Cualquier persona con un permiso de conducir B puede participar y dirigir estas actividades, o incluso sin él, si circulan en campos o circuitos privados que están fuera de la red viaria convencional.

“Que exista una norma que regula la formación, no quiere decir que todos los decretos de turismo activo exijan que los guías o monitores tengan esa titulación”

Sin embargo sí que hay muchas actividades turismo activo en que existe una titulación.
En las actividades de montaña hay una serie de titulaciones oficiales como son los técnicos deportivos de montaña y escalada, en cada especialidad (alta montaña, media montaña, escalada y barranquismo), al igual que hay titulaciones de técnico deportivo en otras modalidades como el esquí, la espeleología, las travesías a caballo o el buceo deportivo. También hay titulaciones oficiales que cubren una serie de actividades de turismo activo (senderismo, paseos a caballo y las rutas en bici de montaña). Que exista una norma que regula la formación, no quiere decir que todos los decretos de turismo activo exijan que las empresas de turismo activo contraten a guías o monitores con esa titulación. Por ejemplo, Aragón o Asturias ya han incluido en sus decretos de turismo activo la formación oficial para poder ejercer la profesión, pero otros ni siquiera mencionan qué titulaciones son válidas.

El seguro lo primero que pedirá en caso de accidente será una titulación ¿no?
El seguro puede exigir una titulación en las condiciones generales de la póliza de seguro. De cara a los clientes, los seguros de responsabilidad civil y de accidentes lo primero que hacen es pagar una indemnización a la víctima, si el riesgo está cubierto, pero luego pueden reclamar al empresario lo que la aseguradora pagó a la víctima, si el personal no tenía una formación para dirigir la actividad o la empresa ha incumplido cualquier normativa durante la misma.

“En Extremadura, Madrid, País Vasco, Islas Baleares, las Ciudades Autónomas, e Islas Canarias no necesitas ser guía de montaña para llevar gente al monte”

De las comunidades españolas ¿cuáles no tienen una normativa específica que regule el turismo activo?
Extremadura, Madrid, País Vasco, Islas Baleares, las Ciudades Autónomas, e Islas Canarias, si bien esta última está en proceso de aprobación. En estas comunidades no necesitas ser guía de montaña para llevar gente al monte. Abres la empresa, se lo comunicas a Turismo, y no te piden más.

¿Hay alguna página donde se pueda comprobar qué empresa reúne los requisitos?
No. De forma centralizada no. En algunas comunidades sí están publicadas las empresas registradas, que es un criterio básico de validez a la hora de elegir una empresa de turismo activo.

“Hay alrededor de 4.245 empresas de turismo activo de las que solo  la mitad están registradas administrativamente”

¿Hay intrusismo en el sector del turismo activo?
La última estimación que hemos hecho desde ANETA es que en 2014 había 4.245 empresas de turismo activo operando en España, y registradas administrativamente sólo estaban 2.438 empresas de turismo activo, es decir, el 57% de las empresas de turismo activo que están operando en el mercado no están registradas oficialmente. Esta bolsa de empresas irregulares da lugar a malas prácticas en materia de seguridad, vulneración de los derechos de los trabajadores, etc.

Si una empresa de Cantabria va a Asturias a hacer un barranco, ¿qué normativa se aplica?
La de la comunidad de origen, según la Ley de garantía de la unidad de mercado de 2013. Eso tiene una parte buena y una mala, la buena es que si la comunidad de origen tiene estándares de seguridad altos, no hay problema. En cambio si viene de una comunidad como Madrid, sin normativa, se ponen a trabajar y se aplica su normativa aunque esté en Asturias, Aragón o Valencia.

“Si no tienes titulación puedes montar una empresa en alguna de las comunidades que no lo exigen y trabajar en cualquier parte”

Esto dará lugar a trampas…
Sí. Si no tienes titulación montas una empresa en Madrid y puedes trabajar en cualquier parte. Esto es un despropósito en servicios en los que está en juego la seguridad de las personas, de los consumidores, como es el turismo activo. Las normativas de turismo activo autonómicas deben converger hacia unos estándares suficientes de seguridad de los clientes, no hacia criterios inferiores. ANETA ya encargó en 2007 a José María Nasarre y Lázaro Mediavilla, un estudio para la convergencia normativa en turismo activo, cuyas conclusiones desgraciadamente fueron ignoradas por las distintas administraciones turísticas.

“Es importante se inspeccionen prioritariamente a las empresas que no están registradas, porque es donde hay más probabilidad de que se estén incumpliendo diferentes normas”

 

Además, es necesario que se haga una verdadera labor de inspección por parte de las administraciones implicadas, y que no se inspeccione únicamente a las empresas registradas, sino prioritariamente a las que no lo están, porque es donde hay más probabilidad de que se estén incumpliendo diferentes normas, incluidas las de seguridad. El problema también es que los recursos humanos destinados a la labor de inspección son irrisorios; por poner un ejemplo, perfectamente extrapolable a otras comunidades autónomas, para toda Galicia hay 25 inspectores de turismo, que tienen que controlar hoteles, pensiones, albergues, casas rurales, apartamentos turísticos, campings, restaurantes, agencias de viajes y empresas de turismo activo, casi 11.000 establecimientos, sólo con los registrados oficialmente; es imposible inspeccionarlos todos. Y en el caso del turismo activo hay otro obstáculo para los inspectores de turismo, y de otras administraciones: muchas empresas “pirata” sólo tienen una página web y un teléfono móvil, y quedan con los clientes en cualquier pueblo cercano al lugar de la actividad ¿cómo van a poder controlar a estas empresas si los inspectores no se desplazan, habitualmente en días festivos o fin de semana, hasta los puentes, ríos, paredes, senderos o barrancos donde realizan las actividades? Y otra cuestión ¿sabría un inspector de turismo determinar cuándo se están empleando procedimientos de trabajo inseguros en puenting, rafting o barranquismo? ¿Serían capaces de diferenciar una cuerda estática de una dinámica?

“La mayoría de países europeos tienen normativas homogéneas y centralizadas”

¿Sabes cómo funciona en otros países?
La mayoría de países europeos tienen normativas homogéneas y centralizadas. Sin embargo, que haya una normativa no es suficiente, porque hay que comprobar que efectivamente las medidas de seguridad se cumplen sobre el terreno y esto tiene serias dificultades para los servicios de inspección de la administración pública. Un estudio reciente de ATTA (Adventure Travel Trade Association) afirma que, en 2015, un 71% de las empresas de aventura europeas tienen un plan de seguridad y gestión de riesgos documentado y que sólo un 33% de estas empresas lo tiene verificado por una entidad externa. Hay modelos como el de Reino Unido o Nueva Zelanda, que también se implantaron después de accidentes mortales en actividades de aventura, y que incluso supusieron comisiones de investigación parlamentarias, donde les exigen una auditoría o examen previo de los sistemas de seguridad de las empresas de turismo de aventura. Creemos que es un modelo muy interesante para implantar en España y poner los medios necesarios para evitar accidentes. Esta es la tendencia internacional sobre la gestión de la seguridad en el turismo activo. Hay que trabajar en eso y desde aquí emplazamos a la Secretaría de Estado de Turismo para liderar estos cambios normativos. Lo que es intolerable es que la muerte de dos personas durante actividades de turismo activo no motive a la administración turística estatal y a las autonómicas a buscar los fallos del sistema y a implantar mejoras en la seguridad de los consumidores.

“Estamos promocionando un curso universitario de Experto en Seguridad y Calidad en Empresas de Turismo Activo”

¿Tenéis alguna iniciativa desde la asociación?
Sí, queremos que se constituya un grupo de trabajo con la Secretaría de Estado de Turismo y otras administraciones implicadas, para identificar los fallos de seguridad en el sistema actual y buscar nuevos modelos regulatorios del turismo activo que sean realmente eficaces para mejorar la seguridad de los turistas.

Además, desde ANETA estamos promocionando un curso universitario de Experto en Seguridad y Calidad en Empresas de Turismo Activo. Es por la Universidad Politécnica de Madrid y en septiembre empieza la preinscripción. Creemos que es necesario potenciar esta formación entre las empresas de turismo activo y el personal de la administración pública con responsabilidades en turismo activo, para implantar sistemas de gestión del riesgo en turismo activo específicos y adaptados. Vendemos disfrute y experiencia en aventura. La gente no espera fallos de seguridad tan graves, y las empresas de turismo activo podemos y debemos garantizar que se eviten los accidentes evitables.